Fisioterapia Oncológica: Apoyo Terapéutico Integral para Pacientes con Cáncer
¿Qué es la Fisioterapia Oncológica? Beneficios en el Tratamiento del Cáncer
Es la especialidad de la Fisioterapia que tiene como objetivo principal mejorar la calidad de vida de los pacientes, alcanzando la máxima funcionalidad posible del paciente, especialmente durante y después de los tratamientos oncológicos pero también antes del tratamiento, desde el momento del diagnóstico, antes de comenzar con los tratamientos puedes prevenir a tu cuerpo de posibles síntomas o secuelas y fortalecerlo para evitar complicaciones.
¿Es segura la fisioterapia si estoy en tratamiento de cáncer?
Aunque siempre recomendamos la autorización previa del oncólogo/a, la respuesta es SI, la Fisioterapia Oncológica cuenta a día de hoy con suficiente evidencia científica como para respaldarla, siempre que te pongas en manos expertas que conozcan los riesgos y beneficios de los tratamientos que se pueden o no realizar, no todo vale con pacientes oncológicos ni todos los profesionales tienen estos conocimientos, se necesita una formación adecuada, específica y experiencia sobre ello. Si estás en un proceso oncológico, por tu seguridad, busca siempre manos expertas. En nuestra consulta contamos con formación especializada sobre ello y podemos ayudarte.
¿Qué problemas podemos abordar?
En nuestra consulta, estamos especialmente especializados en el tratamiento del paciente de cáncer de mama, del que poseemos una amplia experiencia, pero podemos tratar pacientes con cualquier otro tipo de cáncer, si tienes alguna duda sobre si podemos o no ayudarte, ponte en contacto con nosotros.
En general, los problemas que podemos tratar se pueden resumir en:
– Contracturas musculares y rigidez articular.
– Postoperatorios cirugía oncológica.
– Fatiga.
– Dolor.
– Disfunciones diversas.
– Neuropatías.
– Edemas y linfedemas.
– Cicatrices y adherencias.
– Síndrome del cordón axilar:
Llamado de varias formas diferentes: Axillary web Sindrome, Síndrome de las “cuerdas de guitarra”, Trombosis linfática axilar, Síndrome de la membrana axilar, etc… Todos estos nombres se refieren a un síndrome de dolor axilar irradiado hacia todo el brazo, que se caracteriza por la formación de cordones fibrosos, que parecen cuerdas, en la zona de la axila, “cuerdas fibrosas” subcutáneas visibles y palpables que puede bajar a lo largo de todo el brazo, al antebrazo y llegar hasta la muñeca o/y bajar desde la axila por la zona del costado.
Ocurre tras una cirugía de cáncer de mama, especialmente tras la extirpación de los ganglios linfáticos, (pero también puede aparecer tras la radioterapia) de manera que las vías linfáticas que se dirigían hacia estos ganglios extirpados se ven afectadas produciéndose una trombosis linfática, y su posterior fibrosis, causando dolor, limitación y dificultad para realizar las actividades de la vida diaria.
Si no se resuelve de manera eficaz y temprana puede volverse crónico y producir o empeorarse con otras complicaciones causando un gran dolor con consecuencias indeseables tales como contracturas, malas posturas, adherencias, etc
Si estás recién operada de cáncer de mama, consúltanos, te ayudamos a prevenirlo, o si ya lo tienes, te ayudamos a mejorarlo o a que desaparezca.
¿Qué técnicas utilizamos?
La fisioterapia cuenta con diversidad de técnicas y tratamientos que resultan de gran efectividad para el abordaje de pacientes oncológicos; sin embargo, la selección de éstas dependerá del tipo de cáncer y de una exhaustiva valoración previa que permita determinar las necesidades de cada persona, teniendo siempre como objetivo mejorar la calidad de vida bien sea antes durante o después de la cirugía, la quimioterapia, la radioterapia o cualquier otro tratamiento contra la enfermedad. A continuación mencionamos algunas de las técnicas que se usamos de forma frecuente dentro de la fisioterapia oncológica:
– Técnicas manuales: las utilizamos para tratar adherencias, cicatrices, para mejorar la sensación de fatiga y dolor (masaje oncológico), etc